Todos somos protagonistas de una historia: la nuestra. Somos el centro de un mundo en el que gira todo lo demás, e intentamos no ver lo que nos produce malestar y no pensar en lo que nos crea incomodidad.
Nos sentimos más satisfechos sin creencias, amoldando nuestra conciencia, rehuyendo las responsabilidades. Siempre habrá “otros” que sean los culpables de lo que esté mal, por lo que no nos corresponde a nosotros arreglar los desperfectos..., además, podemos hacer tan poco..., sería inútil cualquier esfuerzo.
“Malawi” es una novela que narra historias reales de personas que no piensan ni actúan así, de un puñado de mujeres y de hombres que viven diariamente una aventura llena de retos en uno de los países más pobres del planeta.
Azucena, maestra voluntaria, que idea el modo de educar y alimentar a los niños del poblado; Mila, madre de familia, que se hace cargo de cinco huérfanos del sida; Ana, que emplea el tiempo que le ha regalado su jubilación entre el voluntariado y la captación; Antonio, que preside una pequeña ONG llena de vitalidad y entusiasmo; Santiago, convulsionado por la experiencia de conocer de cerca algo que ha visto cientos de veces en reportajes...
Yisas, Ngoni, Myhatso, Chichemwe, Madalisto, Komdwani, personajes cuyos destinos están marcados por su origen y por su entorno, y, como ellos, Jesús, Brígida, Juan José, Cidalia, misioneros llenos de energía que no acusan el desgaste de treinta años inmersos en una lucha titánica.
El autor se incorpora a la acción como espectador y la acción trae consigo el conocer personas y organizaciones, pero también ideas y discursos, muchas veces contradictorios.
“Malawi” es un mosaico de historias compuesto de fragmentos reales que plasma una realidad y una problemática llena de actualidad y vigencia; pero es una novela, no un reportaje, un dossier o una monografía. Y como novela pretende un ritmo que vaya conquistando al lector hasta hacerle partícipe de la trama.
Es también una novela de viajes, y no sólo el que a través de sus personajes nos permite conocer la historia, las costumbres o la realidad de un país, sino además, de un viaje interior que, tomando como herramienta de análisis un escepticismo crítico, se va dejando subyugar por ejemplos, razonamientos y experiencias hasta ser finalmente asimilado por el entorno que le recibe.
Pretende narrar en un tono coloquial y próximo, algo que es cotidiano para millones de seres, pero en el que cualquiera de esas vidas reseñadas, extraída de su conjunto y analizada individualmente, podría dar lugar a una epopeya.
Pretende sensibilizar sin ser sensiblera, recordar que éste no es un mundo de “buenos” ni “malos” sino feudatario de las decisiones de nuestros ancestros, de la cultura y de los principios que nos transmitieron, y que por eso tenemos una irrenunciable responsabilidad en la formación de valores que guíen a las generaciones futuras.
Pretende explicar qué hacen realmente las misiones o las ONGS, sin caer en misticismos ajenos al ciudadano común no a radicalismos que atacan furibundamente a quien apadrina a un niño del tercer mundo y calza una zapatilla Nike.
Es una novela que habla del mayor problema de la humanidad – el hambre – sin caer en catastrofismos y del sentimiento solidario de los españoles sin caer en panegíricos. Es una inyección, no un revulsivo.
He pretendido escribir una novela sencilla que deje en el alma del lector una minúscula simiente en la confianza de que quizá dará frutos.
FRAGMENTOS
LA ACCIÓN SURGE DESDE EL BIENESTAR
...éramos un grupo abocado a disponer de tiempo libre, o ya, o dentro de muy poco. Sin embargo, las respuestas a preguntas como “¿qué vas a hacer cuando te jubiles?” siempre eran muy ambiguas, porque nadie tenía claro qué se podía hacer con todo el tiempo del mundo disponible para hacer lo que se te antojara...
COSTUMBRISMO
... Un día había ido a visitar a Theresa. A las casas las bordea una especie de acera que es de barro y eso les sirve para sentarse y pasar ahí el día. Una familia de seis o siete hijos puede vivir en un cuadrado diminuto, casi siempre sin paredes, un habitáculo diáfano y en esteras duermen todos, por eso siempre están fuera de las casas y se sientan en las aceras.
Theresa le dijo a Azucena: “Te invito a que veas lo que voy a hacer”. Entonces, no sabe de dónde, le trajeron una silla, se sentó en la calle y vio cómo Theresa daba barro a toda la acera que se había hundido con el paso del tiempo. Daba barro de rodillas y vinieron otros a sentarse a ver cómo lo hacía. Allí la mujer es la que se encarga de la casa, del campo, de los hijos...
Estuvieron un rato y luego se despidieron. Luego, por la tarde, llamó a la puerta de Azucena y le entregó un regalo porque había tenido visita. Ellos siempre que tienen visita deben responder con algo. Para Theresa, Azucena había sido su “ alendo ” y le llevaba un cesto de cacahuetes. Ella le dijo que no podía aceptarlo porque Theresa tenía un montón de hijos pero insistió vivamente.
Ese era su sentido de la hospitalidad....
FATALISMO
.... El fallecido era amigo de Jesús, andaba con una bicicleta bajando por una cuesta cuando se cayó de la bici y se dio con la cabeza en el asfalto muriendo casi instantáneamente. Jesús estaba cerca en la misión y por ello ha acudido y según la costumbre, espera para participar en la celebración de la palabra hacia el final.
Allí, debajo de los árboles está la caja. Uno de los familiares saluda a la gente que ha ido y da cuenta del historial de la vida de ese chico. En ese momento dice lo que ha pasado y de repente pregunta a los asistentes:
-Bueno, ¿Quién de vosotros aquí no se ha caído nunca de la bici?. ¿Todos nos hemos caído de la bici, no? ¿Y por qué éste se ha muerto? Habrá que investigar este tema.
La eterna cuestión.
Casi todos los asistentes aprueban moviendo afirmativamente sus cabezas. No puede permanecer callado, tiene que intervenir y una vez más refutar aquel fatalismo que acompaña a la vida de aquellas gentes, sus creencias sobre las potestades de los espíritus que pueden ser atraídos por un enemigo para provocar la desgracia....
OTRO MUNDO
... una de las cosas que más les llamó la atención fue que había carreteras en las que había que pagar y sitios en la calle donde había que pagar por dejar el coche. También las carreteras de dos carreteras como decían, es decir, las autopistas y sobre todo el metro de Madrid, cómo el tren podía ir por debajo de las casas... y eso y que hubiera bolsas de basura, inmensas cantidades de bolsas de basura que todas las noches salían a borbotones de las viviendas para ser recogidas por unos camiones sin que nadie las aprovechara alimentándose de ellas... ¿cómo podía producirse tanta?, ¿cómo era posible que nadie la arrebatara para utilizarla?...
LA VOLUNTARIA Y SU ESCUELA
... Ahora, al atardecer, se ha sentado bajo un inmenso baobab, el emblemático árbol de la sabana. La luz en el horizonte es intensamente rojiza, no en balde el nombre del país quiere decir “llamarada de fuego”, una poética alusión a cómo son sus amaneceres o sus crepúsculos, sobre todo cuando el firmamento se refleja en el lago.
Hace sus cuentas. Gastos: cinco mil kwachas en comida, dos mil en sueldos a las profesoras y quinientas en el sueldo a la cocinera. Total: siete mil quinientas. Ingresos: sesenta niños a cincuenta kwachas, tres mil. Déficit: cuatro mil quinientas kwachas, algo así como sesenta y cinco euros.
¡Dios mío! ¿Es posible que con sesenta y cinco euros al mes estemos alimentando a sesenta niños y dando tres sueldos? Sus padres aportan otros cuarenta...pero es que con algo más de cien euros al mes podemos evitar el hambre, la malnutrición, la muerte... ¡A sesenta niños!...
INCOMODIDADES
. .. Sólo ha habido una vez que se ha dicho: “Pero yo, ¿qué coño hago aquí?” Fue hace dos años, era la época de lluvias y caía un agua torrencial. Estaba en casa de sus chicos y se despertó por la noche porque le empezó a caer agua en el colchón. Se levantó, corrió la cama, y se fue a orinar. Tenía que ir a la letrina y preparó el paraguas, el papel, las chanclas... ir fue fácil, pero las chanclas se le embarraban. Cuando llegó a la letrina si cerraba el paraguas le caía toda el agua, si encendía la linterna no se podía sujetar los pantalones... entonces es cuando pensó eso: “¿Qué hago aquí?”. Cuando salió dijo: “A hacer puñetas”. Cerró el paraguas y llegó empapada....
ANTI ONGS DESDE LA IZQUIERDA
...No conocía en profundidad los argumentos ideológicos de los que se nutría Ramón, pero indudablemente era un activo miembro anti-sistema, lo cual no impedía nuestra amistad. Cuando surgió el tema que en aquellos momentos me preocupaba, Ramón dirigió una cólera mal digerida contra las ONGs. Les acusaba de aceptar la lógica del mercado del sistema establecido en lugar de luchar contra él. Las ONGs no luchan contra el capitalismo, no construyen alternativas desde la ruptura, sino que se amoldan al sistema, se nutren de él y colaboran estrechamente con la grandes empresas, que si bien están explotando en el sur, luego lavan su imagen con aportaciones suficientemente publicitadas a las ONGs....
POR QUÉ LA CRISTIANIZACIÓN
... Antes tirábamos los hijos al río, hoy no. Antes éramos incapaces de hacer un campo común, de construir algo que sirviera al pueblo, hoy hemos hecho un pozo, una bomba, un camino. Antes teníamos miedo, hoy nos sentimos libres. Antes no teníamos a quien rezar, hoy sí.”
“La oración es muy importante. Allí la oración se vive como algo vital pero lo que quiere decir es que hay unas costumbres desde muy antiguo y es que el niño es un mensajero del Más Allá, es un signo de bendición y se les dan nombres de ese tipo: “Consuelo de mi vejez”, “Don de Dios”, “Dios es mi apoyo”... cosas así. El hijo es un mensajero de la divinidad según nace. Puede ser también un mensajero de maldición y hay unos gestos, unos signos externos: el sietemesino, al que le nacen antes los dientes de arriba que los de abajo, al que nace de culo, el que se cae y toca tierra antes de hacerle la ceremonia...A estos niños se les sacrificaba o bien se les daba como esclavos.
En este pueblo, Sinaú, me decían esto: que todos esos niños antes se echaban al río y ahora no...
...el mundo de la magia en el que el hombre está rodeado por una serie de fuerzas ...
...hay un miedo pavoroso al poder de estos espíritus y liberarse de esos miedos es difícil, pero se da. Se da entre la gente que corre la aventura de hacerse cristiano. Y al hacerse cristiano se hace libre...
EL ARMA MÁS MORTÍFERA
...Un día cogí el periódico y en la primera página estaba el Presidente del Gobierno, el señor Aznar, que había estado en EEUU y hablaba del compromiso suyo y de España con el asunto de las armas de destrucción masiva. Yo leía eso después de venir de la campaña de Manos Unidas y se me revolvían las tripas porque hoy hay veinticinco mil personas que mueren diariamente de hambre en el mundo. Tan hijos de Dios como tú y como yo. Dime si hay algún arma de destrucción masiva que mate tanta gente...
VIAJAR A MALAWI
...Me comentó Ana en Madrid que cuando decía a alguien que el venir a Malawi te cambiaba, había recibido alguna respuesta como: “Soy muy feliz como estoy ahora, no quiero ir para cambiar nada....”
PRESERVATIVOS
...Aquí el hombre dice que tener relaciones sexuales con preservativo es igual que comerse un caramelo con papel. Un año les mandamos cientos y cientos de preservativos porque nos los pidieron, pero se dieron cuenta de que pasaban los meses y las mujeres se seguían quedando embarazadas. A uno con el que tenían mucha confianza, porque aquí no es fácil hablar de estos temas, le preguntaron: “Pero ¿qué pasa? Os hemos repartido preservativos y las mujeres se siguen quedando embarazadas... ¿os lo sabéis poner o no? ¿Cómo os lo ponéis?” Y contesta: “Pues les cortamos la punta...
ANTI ONGS DESDE EL SUR
... Nosotros desde que hemos llegado estamos metidos en el ambiente de las misiones y vemos que ellos son quienes ponen toda la carne en el asador, trabajan mucho, se esfuerzan, se involucran en el desarrollo de las comunidades en que se encuentran. Sin embargo viene este hombre y nos dice: “Las misiones y las ONGs...una mierda.” Claro, a mi eso me choca. Luego sigue la explicación. Dice que a las ONGs lo único que les interesa es poner la bandera, la placa y decir que se han gastado mucho dinero y ya está. Y luego para hacer un plan de prevención de malaria cogen a los mejores médicos que tenemos, les pagan mil dólares más y se los llevan a su proyecto dejando a los hospitales públicos sin personal.
Esa visión de las ONGs como entidades no lucrativas pero sí en busca de beneficio social y competencia entre los Gobiernos me pareció muy interesante. El Gobierno y la Administración para nosotros es causa de todos los males, es un monstruo corrupto que absorbe todos los escasos bienes del país para no repercutirlos en ningún tipo de servicio y sin embargo los defendía....
LA CULPA DE LA MISERIA
... Los males de Malawi están en su propia cultura, en sus instituciones y por supuesto en sus gobernantes. No tiene ninguna nación occidental que sentirse avergonzada. Tiene que sentir la necesidad de ayuda, de solidaridad, de apoyo, pero no desde la culpa, no para enmendar una injusticia sino para compartir con el desvalido.
Es una obligación moral, no una reparación penal....
LA MISA EN LA SABANA
... mi obsesión por intentar racionalizar la Fe me la había hecho perder; y sin embargo, ¡hay tantas cosas que no se pueden explicar y sí se pueden sentir!
Y pensé que la Fe debe ser algo así como comprender a Mozart. No hay forma racional de explicar la belleza de su música, pero ahí está para el que tiene la sensibilidad de apreciarla. No puedes hacer que le guste a la gente a fuerza de argumentarles, pero es cierto que a determinados individuos, su música nos transporta y nos eleva a otras esferas y quizá con la Fe puede ser que ocurra lo mismo....
LOS CONTAGIOS RITUALES
... Pero Madalitso aún contagiará a más personas, porque en una ocasión, ya infectado, asistirá a una ceremonia tribal para ahuyentar a los malos espíritus.
En una noche cerrada, a la luz del fuego encendido en el centro del poblado, Kondwani oficiará sus complicados ritos y, en un momento dado, con una cuchilla, hará pequeños cortes en el pecho a una docena de hombres. La misma cuchilla dibujará rayas y cruces en sus negros pechos hasta que asomen sendos regueros de sangre. Será una mensajera y una transmisora de la muerte. Otros seis individuos seguirán en el turno a Madalitso para recibir los artes rituales de Kondawani, multiplicándose abruptamente el censo de seropositivos como consecuencia de aquella velada....
EL VÉRTIGO DE LAS CIFRAS
... Los guarismos crean malas pasadas. Para España he leído muy recientemente en el periódico que el Instituto Nacional de Estadística cifra el gasto al trimestre de cada español en ocio y cultura en 315,26 euros. ¡Lo que necesita un malaviano para vivir todo un año! ¡Con este presupuesto, los cuarenta millones de españoles podríamos mantener sobradamente a dieciséis países como Malawi, aunque ellos no tuvieran absolutamente ningún recurso!.
Si por cada euro que gastamos en ir al cine, al teatro o al fútbol, por cada uno de esos euros que gastamos, se canalizara otro euro para Malawi, no se morirían allí de hambre, Malawi no sufriría el terrible castigo de la hambruna y malnutrición... ¡y sobraría para hacer lo mismo en otros quince países similares! ...
LA LLEGADA DE LA AYUDA
....Al día siguiente empezará el milagro. El contenedor habrá servido para cambiar la vida de algunas personas.
Han llegado cuatro máquinas de coser más. Irán a formar la inversión más importante de un nuevo taller de costura. A él acudirán en horarios diferentes algún grupo de mujeres del poblado y ocho o doce podrán vivir mejor y ayudar a sus familias con los pocos ingresos que puedan proporcionarles la ejecución de su trabajo. Se enseñará a jovencitas y además se creará un medio de sustento para las familias de las ancianas del lugar. En los poblados cada vez hay menos gente en edad de trabajar el campo. Los jóvenes mueren a tropel a causa del sida y a las ancianas suele quedarles la responsabilidad de cuidar a los nietos que les van llegando. Esas máquinas de coser les darán un sustento porque con su edad ya no tienen energías ni fuerzas para trabajar de sol a sol en la agricultura.
El contenedor también cambiará la vida a una veintena de muchachos que con las herramientas y útiles que les han enviado podrán acudir a aprender el oficio de carpinteros el día de mañana,. Dentro de muy pocos meses podrán completar sus ingresos haciendo pequeños enseres a lo vecinos. Cuando haga falta una mesa o una silla, un armario o incluso, un ataúd, ellos sabrán hacerlo y dispondrán de sus herramientas. Con el laboratorio que ha llegado se podrán hacer diagnósticos más rápidos y precisos y cientos de personas salvarán su vida, porque la identificación oportuna de sus dolencias permitirá la aplicación de la medicina adecuada.
Se dotará con plasma y con pañales a varios hospitales, lo cual supondrá una inestimable ayuda. Y los cientos de kilos llegados en comida, las latas de conserva y todo el contingente que se ha repartido de alimentos va a permitir el donativo puntual que supere la adversidad en los casos de necesidad extrema, cuando vaya a pedirse a la Misión como último recurso, una ayuda para subsistir.
Han llegado cuatro nuevos ordenadores, con lo cual la capacidad de alumnado en la escuela de Lilongwe crece un cien por ciento. Más muchachos a lo largo del año podrán aprender los conocimientos sin los cuales es imposible encontrar trabajo en ninguna oficina.
Y así, poco a poco, ese pequeño cajón de ilusiones que es el contenedor, va repartiendo salud, alimento o formación, y va cambiando vidas o, incluso, permitiendo que muchas de ellas no se apaguen prematuramente.
A Yisas, a Ngoni, a Myhatso, a Chichemwe les llegará de modo diferente la onda expansiva de sus benéficos efectos. Es una gota en el desierto, pero que, al menos, hace florecer ese diminuto microcosmos que la recibe....
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